El Consejo Europeo ha aprobado el acuerdo UE-Mercosur y la mayoría de las organizaciones agrarias lo critican, por lo que amenazan con continuar las movilizaciones de los agricultores europeos.
Con este acuerdo, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil y los 27 Estados Miembros de la Unión Europea constituirán la mayor área de libre comercio del mundo.
La Unión Europea informa que en la actualidad 60.000 empresas europeas exportan a Mercosur, la mitad de las cuales son pequeñas y medianas empresas que se beneficiarán de aranceles más bajos, ahorrarán alrededor de 4.000 millones de euros al año en derechos de exportación.
En esencia, las empresas también se beneficiarán de procedimientos aduaneros más sencillos y de un mejor acceso a las materias primas fundamentales.
“Hemos escuchado las preocupaciones de nuestros agricultores y de nuestro sector agrario y hemos actuado en consecuencia. Este acuerdo contiene sólidas salvaguardias para proteger sus medios de subsistencia”, dijo Von der Leyen.
“Estamos -prosiguió- intensificando asimismo nuestras actuaciones en relación con los controles de las importaciones, ya que los importadores deben respetar también las normas”.
Se espera que las exportaciones de la UE a Mercosur crezcan casi 50.000 millones de euros de aquí a 2040 y que, a su vez, las exportaciones de Mercosur aumenten hasta los 9.000 millones.

COPA – COGECA
Para la asociación COPA COGECA de agricultores y cooperativas europeas, no es ninguna sorpresa el acuerdo entre la UE y Mercosur, que fue aprobado en el Consejo de la Unión Europea tras meses de maniobras y presiones sin precedentes.
A pesar de los últimos ajustes a las medidas de salvaguardia adicionales, las organizaciones agrícolas y cooperativas agrarias europeas se mantienen unánimes y unidas en la denuncia de un acuerdo que sigue siendo fundamentalmente desequilibrado y defectuoso en su esencia.
La asociación europea recuerda que ahora le toca al Parlamento Europeo votar sobre este acuerdo con la conciencia tranquila. No obstante, alerta de que la decisión de última hora del Consejo de retirar la declaración que garantizaba que no se implementaría provisionalmente el acuerdo antes de que el Parlamento Europeo tuviera la oportunidad de expresarse.
Los líderes de la Copa y la Cogeca se reunirán el lunes para planificar los próximos pasos de la movilización.
UPA
Por su parte, la organización agraria UPA aunque ha criticado el “poco diálogo y la poca transparencia” durante el proceso de redacción del Acuerdo UE-Mercosur, considera que la movilización del 18 de diciembre en Bruselas fue un “punto de inflexión clave”. Para UPA la manifestación de agricultores europeos en Bruselas ha forzado a la Comisión Europea a introducir las propuestas “de sentido común”.
Mejoras en el Acuerdo
UPA cree que las cláusulas de salvaguardia serán “mucho más estrictas” y tendrán que ser más ágiles y eficaces en su activación y cumplimiento para evitar caídas de precios de las producciones europeas frente a posibles perturbaciones del mercado.
También se ha conseguido elevar la reciprocidad, ya que no se va a permitir la importación de productos con plaguicidas considerados peligrosos y se va a establecer el nivel de “residuo cero” para algunas materias activas.
Así mismo, se van a reforzar los controles fronterizos, tanto en las fronteras de la UE como en los propios países terceros, realizando auditorías para comprobar “que se cumple lo que se firma” y se tendrá en cuenta el bienestar animal y las condiciones laborales, que deberán cumplirse a rajatabla.
UPA considera que el Acuerdo abre un camino de oportunidades para algunas de las producciones más importantes en España, como el vino, el aceite de oliva o algunos productos lácteos. En el otro lado de la moneda estarían el vacuno de carne, el avícola, la miel, el arroz o el maíz.
ASAJA
El presidente de ASAJA, Pedro Barato, dice que la organización no rechaza los acuerdos comerciales, pero sí aquellos que se firman sin igualdad de condiciones.
“Si en Europa se nos exige cumplir normas muy estrictas en sanidad, sostenibilidad, bienestar animal o uso de fitosanitarios, esas mismas exigencias deben aplicarse a los productos que llegan de fuera. Si no, estamos ante una competencia claramente desleal”, ha señalado.
ASAJA advierte de que el acuerdo permite la entrada en el mercado europeo de productos elaborados con sustancias prohibidas en la UE, como determinados fitosanitarios o carne producida con hormonas de crecimiento, cuya trazabilidad y control no están plenamente garantizados, tal y como reconocen incluso las propias autoridades comunitarias.
Barato recuerda que, según datos de la propia Comisión Europea, actualmente solo se controla en frontera el 0,0082 % de los productos agroalimentarios que entran en la Unión Europea.
El dirigente agrario pone en duda la eficacia real de las salvaguardias “si no se refuerzan de manera inmediata y sustancial los sistemas de inspección y control”.
La organización considera que esta decisión pone en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones, especialmente en sectores sensibles como la carne de vacuno, el azúcar, la remolacha, los cítricos o la ganadería extensiva.
ASAJA recuerda además que incluso los sectores que podrían verse beneficiados, como el aceite de oliva o el vino, no podrán aprovechar el acuerdo a corto plazo, debido a largos periodos transitorios antes de la plena liberalización.
La reducción del umbral de activación de las salvaguardias hasta el 5 % supone un avance técnico positivo, ya que permitiría intervenir antes ante una caída de precios o una distorsión del mercado provocada por un aumento de las importaciones.
No obstante, ASAJA advierte de que este mecanismo solo será eficaz si se aplica de forma automática, ágil y con controles reales en frontera.
UCCL
La Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), por el contrario, denuncia que el Consejo de la Unión Europea ha dado luz verde al acuerdo comercial con Mercosur sin garantizar una protección efectiva para agricultores y ganaderos europeos, pese a la oposición expresada por varios Estados miembros.
La organización se muestra muy crítica con el Gobierno de España y lo tilda de hipócrita al haber votado a favor de un acuerdo que deja al campo en una situación de clara vulnerabilidad.
“Una vez más, el campo europeo vuelve a ser la moneda de cambio de la política comercial de la UE. Se aprueba un acuerdo que pone en riesgo miles de explotaciones sin asegurar condiciones de competencia justa”, denuncian desde la organización.
UCCL subraya que, aunque Bruselas ha aprobado mecanismos internos de salvaguarda, los países del Mercosur no han confirmado públicamente que acepten esas cláusulas, ni cómo se aplicarían en la práctica.
La organización alerta de que el acuerdo permite la entrada de productos que no cumplen las mismas exigencias sanitarias, ambientales y de bienestar animal que se imponen a los productores europeos, lo que supone competencia desleal y una amenaza directa a la viabilidad del modelo de agricultura profesional.
“Sin cláusulas espejo obligatorias, sin controles reales y sin salvaguardas automáticas, este acuerdo es un mal acuerdo para el campo europeo”, concluye UCCL al tiempo que amenaza con próximas movilizaciones.



