El Parlamento Europeo aprueba el empleo de las Nuevas Técnicas Genómicas en la obtención de semillas (NTG). El Reglamento de Nuevas Técnicas Genómicas (NTG) aprobado es una herramienta clave para obtener semillas en la mitad del tiempo que con las técnicas tradicionales, que porten genes con mayor resistencia a la sequía, menor necesidad de insumos o con más productividad de forma que los agricultores europeos puedan competir en igualdad con los productores de terceros países.
COPA COGECA considera que el campo da un paso decisivo para el futuro de la agricultura europea y abre el camino a una agricultura más competitiva, más sostenible y mejor preparada frente al cambio climático.

NTG: herramienta clave para competir en el sector agrario
Las nuevas técnicas genómicas permiten desarrollar, en casi la mitad del tiempo requerido por los cruzamientos tradicionales, variedades más tolerantes a la sequía, más resistentes a las plagas y a las enfermedades y que necesiten menos insumos para producir lo mismo.
En un país como España, donde la falta de agua es el primer freno de muchas cosechas y los costes de los insumos están arruinando el sector, esta tecnología puede marcar la diferencia entre una explotación viable y otra que no sale adelante. Es, en definitiva, ciencia puesta al servicio del agricultor y de un campo más sostenible.
Para ASAJA -integrante del COPA COGECA-, la aprobación de las NTG es una cuestión de justicia competitiva ya que sus principales competidores —incluidos los productores de Mercosur, China y Estados Unidos— ya aplican estas tecnologías desde hace años.
No tiene sentido exigir al agricultor español y europeo los estándares ambientales más altos del mundo -dicen- y, al mismo tiempo, negarle el acceso a herramientas seguras que sí están al alcance de terceros países. Cada retraso ampliaba esa brecha y la pagaba el agricultor.
Apoyo de COPA-COGECA junto a un treintena de organizaciones europeas
La pasada semana las organizaciones COPA COGECA trasladaron su respaldo por escrito a los eurodiputados españoles firmado por cerca de una treintena de organizaciones de toda la cadena agroalimentaria europea, que reclamaban aprobar el acuerdo del trílogo sin enmiendas y rechazar cualquier modificación que rompiera el equilibrio logrado.
Con el voto favorable, el Parlamento Europeo envía una señal clara de impulso a la innovación, la sostenibilidad, la seguridad alimentaria y la competitividad de la agricultura europea.
Para ASAJA, es la confirmación de que escuchar al campo y a la ciencia es el camino para que los agricultores españoles y europeos puedan seguir produciendo alimentos seguros, asequibles y de calidad, en un escenario climático y geopolítico cada vez más exigente.
Punto de inflexión
En este sentido también se ha pronunciado ANOVE (Asociación Nacional de Obtentores Vegetales), para quien esta decisión supone “un punto de inflexión para la agricultura europea y española”, al reconocer oficialmente el papel estratégico de la innovación genética para garantizar la competitividad, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria del continente.
“Europa necesitaba urgentemente recuperar capacidad de innovación en el ámbito agrícola. Esta aprobación envía una señal muy clara: la UE quiere seguir siendo líder en investigación, productividad y sostenibilidad”, destacan desde la asociación semillista.





